Al contrario de lo que pasa con un vehículo, cuando buscamos un seguro de salud y nos empiezan a pasar presupuestos, lo normal es que la cabeza nos empiece a dar vueltas con tanta informacion.
Pero al final¿ en qué nos tenemos que fijar? ¿Qué es lo que necesitamos? ¿Cómo poder saber si lo que nos están ofertando es correcto?
Podríamos hacer un manual de 100 páginas si nos pusiéramos a explicar todo lo que hay que saber de un seguro de salud, pero esa no es la idea! Así que aquí van algunos TIPS y consejos para poder escoger un seguro de salud adecuado a nuestras necesidades sin morir en el intento.
Detectar qué esperamos del seguro
¿Qué necesitamos? ¿Un seguro de salud completo porque pretendemos no ir nunca a la seguridad social? ¿O más bien lo que buscamos es poder ir con agilidad y sin listas de espera a los médicos y nos da igual el resto?
Las aseguradoras suelen presentar packs en los que se ofrece:
A) El pack completo
-Asistencia Primaria (equivalente al médico de cabecera)
-Médicos especialistas y pruebas diagnosticas
-Hospitalización (para ingresos hospitalarios o cirugías)
B) El pack sólo de especialistas.
C) El pack solo de hospitalización
El primer caso estaría recomendado para quien pretende no ir a la seguridad social para nada, o solo para casos puntuales.
El segundo estaría recomendado para quien no quiere tener que esperar por sus médicos o las listas de espera en la seguridad social, pero prefiere que en caso de intervención quirúrgica se le atienda por la seguridad social. A este respecto hay auténticas joyas en muchas compañías. No dude en preguntar por este tipo de productos.
El tercero sería para aquellas personas que quieren que las pruebas diagnósticas se le practiquen en la seguridad social, pero desea que las intervenciones quirúrgicas se le hagan por privado sin las listas de espera de la seguridad social.
¿Con copago o sin copago?
El copago es como indica su nombre un pago compartido entre la aseguradora y el cliente, que se aplica cada vez que el cliente usa su póliza. Este pago, no exime del pago regular que haya que hacer del seguro mes a mes.
Las pólizas pueden ser:
-Sin copago. La póliza tiene un coste mensual y podemos ir al médico y hacernos cuantas pruebas queramos, que siempre pagamos lo mismo.
-Con copago bajo. El precio que pagamos del seguro de salud cada mes, es más económico que sin copago, pero cada vez que usemos la póliza tendremos que pagar un pequeño importe (entre 5 y 15 euros en promedio). Hay pólizas de salud, que incluso tienen el copago sólo para ciertos actos médicos o pruebas diagnósticas y para el resto el copago es de cero euros.
-Con copago medio. El precio que pagamos del seguro de salud cada mes, es más económico que el de copago bajo, pero cada vez que usemos la póliza tendremos que pagar un importe de alrededor de entre 15-30 euros dependiendo de las compañías.
-Con copago alto. El precio que pagamos del seguro de salud cada mes, es el más pequeño de todos, pero cada vez que usemos la póliza tendremos que pagar un importe relativamente alto.
Dependiendo de la política de la aseguradora, los copagos se pueden pasar al cobro al final de cada mes, o al final de cada trimestre.
Las pólizas sin copago se aconsejan para las personas que no quieren llevarse sustos a finales de mes, o que saben que van a usar la póliza con frecuencia.
Las pólizas con copago se usarán para personas que esperan usar su póliza con relativa baja frecuencia. Cuanta más baja sea la frecuencia, más compensarán los copagos altos.
La mayoría de las compañías suelen tener un resumen actualizado de los copagos que aplican, por lo que en caso de duda, solicite siempre que le pasen la tabla de copagos.
¿Con dental o sin dental?
En el dental de la amplia mayoría de las pólizas de salud, suelen incluirse unos cuantos servicios a coste cero y los demás a precios reducidos en las clínicas dentales concertadas con la aseguradora. Dicho de otro modo, tiene copago.
¿Me compensa contratarlo? Suele compensar en todos los casos, ya que el precio por dental, al tener copago, suele ser reducido.
No se aconseja para personas que tienen una buena dentadura y no necesitan ir al dentista con frecuencia. Para los demás casos, se recomienda siempre.
¿Qué cobertura me ofrecen las pólizas?¿Cuál es la más completa?
Es imposible saber cual es la póliza más completa del mercado, pero por regla general, los especialistas en salud (Aseguradoras que solo se dedican a seguros de salud), suelen tener las pólizas más completas y con mejor cuadro médico.
Esto no quiere decir que otras compañías que se dedican a otros seguros, no tengan buen producto ni mucho menos. Hay pólizas de grandísima calidad y con condiciones espectaculares en compañías que se dedican a más cosas aparte de seguros de salud.
Simplemente, es que con la especialización de la aseguradora suele haber más atención a los productos de salud, ya que son los únicos que tienen.
En general, salvo los médicos, que entienden perfectamente el vocabulario técnico, es muy difícil entender qué enfermedades tenemos cubiertas, pero eso no significa que no podamos valorar la calidad de la póliza sin tener conocimientos de medicina.
Una cosa en la que nos podemos fijar es el tamaño del cuadro médico (el número de médicos y hospitales que trabajan con esa aseguradora). Los cuadres médicos extensos, suelen ser propios de pólizas completas.
Revisar las exclusiones que nos pasan en el documento PID. Este documento ha de facilitarse con los presupuestos y tiene un resumen de lo que se incluye y lo que no, en términos generales y con términos fácil de entender.
Pedir que nos pasen un condicionado de la póliza, y revisar en las exclusiones que no nos cubre. Obviamente, habrá muchas cosas que desconozcamos, pero sí entenderemos perfectamente si nos excluyen cosas básicas que todo el mundo conoce. Si nos excluyen cirugías cardíacas, no necesitamos ser médicos para saber que si nos pasa algo en el corazón, y nos tienen que operar, no lo tendremos a cubierto.
Tener en cuenta que los seguros de salud no cubren todas las enfermedades y pruebas diagnósticas.
En líneas generales, las cirugías estéticas, y las pruebas médicas que no llevan mucho tiempo testadas en la seguridad social, no tienen cobertura en las pólizas de salud. Por tanto, una prueba/tratamiento de última generación o novedosa, tendrá grandes posibilidades de no estar a cubierto.
Cuestionario médico
Poca gente se da cuenta de que cuando contratamos una póliza de salud hay que pasar por un cuestionario médico y que la compañía ha de aprobar nuestra solicitud.
Por tanto ha de tenerse en cuenta, que si contratamos un seguro de salud, no se va a emitir de la noche a la mañana como pasaría como con cualquier otra póliza.
En los cuestionarios de salud, que desde la pandemia tienden a ser cada vez más on-line o telefónicos, nos preguntarán por datos de nuestra salud previa.
Nuestro consejo es contestar única y exclusivamente a lo que se nos pregunta, ya que las enfermedades que declaremos que no nos hayan preguntado, no quedarán cubiertas.
Y para aquellos que piensen que si mienten en el cuestionario, ¡asunto resuelto!, indicar que si la aseguradora se entera de que no hemos falseado el cuestionario de salud, después de haber pagado alguna prueba médica, aparte de las reclamaciones que puedan hacernos, nos podrán exigir todos los pagos realizados tanto a los médicos como a los hospitales. ¡Y no es ninguna broma!
Con respecto a esto, existen pólizas en el mercado que no conllevan cuestionario médico hasta cumplir una cierta edad. En estas pólizas, la emisión es más rápida y además se nos incluyen todas las enfermedades previas.
Preexistencias ¿Qué son y en qué me influyen?
Las preexistencias son enfermedades previas a la contratación de una póliza y que no quedan a cubierto en los seguros de salud.
Si mi objetivo es contratar un seguro de salud porque tengo una enfermedad que quiero que me traten, habré hecho el seguro en vano, ya que por ser una enfermedad previa a la contratación de la póliza, no me la van a cubrir (en la mayoría de las ocasiones).
En algunas aseguradoras, incluso no se da cobertura a las enfermedades secundarias que se deriven de las preexistencias.
Del mismo modo, hay algunas compañías, que viendo que las enfermedades previas no son relevantes o están bien controladas, pueden llegar incluso a no excluirlas.
Periodos de carencia ¿qué son?
Los periodos de carencia, son periodos durante los cuales no se pueden usar ciertas coberturas de la póliza.
Se usan para evitar las preexistencias.
Por ejemplo: Los partos suelen tener una carencia de entre 7 y 9 meses, es decir, que si contratamos el seguro porque nos acabamos de quedar embarazados y queremos que nos cubra el parto, no será posible, ya que éste solo se incluye pasados entre 7 y 9 meses desde la contratación de la póliza.
En general, casi todas las aseguradoras tienen un periodo de carencia de 6 meses para intervenciones quirúrgicas, pero no es un regla fija.
Para obtener más información, deberá verlo en su documento PID, o solicitar se le informe de las mismas cuando pida los presupuestos.
La duración de mi seguro de salud
Los seguros de salud son de duración anual prorrogable.
Algunas aseguradoras llevan los vencimientos a 31 de diciembre de cada año, por lo que su póliza se renovará cada primero de enero, pero otras hacen sus pólizas con vencimiento en año natural, por lo que se renovarán justo un año después de haberla contratado.
Y no, no se puede anular una póliza de salud a mitad de año, ya que por ley, debemos pagar toda la anualidad. Si no lo hacemos, la compañía se reserva el derecho de reclamar los importes pendientes, vía judicial.
¿Cómo lo pago?
La fórmula habitual suele ser pagar estos seguros fracionadamente mes a mes, pero se debe saber que el hecho de abonarlos de este modo, incluye un recargo en el precio.
Si tiene la posibilidad de pagar su seguro en menos plazos, solicite información de la tarifa que le quedaría al pasarlo a trimestral, semestral o anual.
Esperamos que estos TIPS puedan haber sido de ayuda. Y si aún tiene más preguntas ¡No dude en contactarnos!